Las Mejores Ofertas en productos esotéricos
Cuando el corazón se purifica, todas las sensaciones adquieren una actividad particular: el olfato, el oído, la vista y el gusto se estimulan incesantemente.
No hay más silencio, porque cuando los sonidos terrestres se apagan los ecos del Mundo Sutil comienzan a escucharse.
No hay un instante sin olor, pues el aire más puro está lleno de aromas; no hay vacío visual, pues la luz del Mundo Sutil nunca deja de excitar el ojo, ya sea abierto o cerrado.
¿No está el cielo más puro lleno de formas? Del mismo modo, el sabor no tiene pausa, porque el hombre mismo es el más poderoso de los laboratorios químicos.
Y en cuanto al tacto, sabes hasta qué punto el Mundo Sutil hace sentir sus toques.
Así, sin salir de este mundo, el corazón nos hace participar en una multitud de manifestaciones ardientes.
Si alguien insiste en la existencia de un silencio absoluto, es porque su corazón aún no se ha refinado.
por Corazón

