La Vía Hermética

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A la tradición hermética de las orillas del Nilo, se templaron investigadores como Cagliostro y Kremmerz. Para los maestros egipcios, por lo tanto, los hermetistas modernos se inspiraron, descuidando las teorías acomodaticias de la influencia judeo-cristiana. Desde el antiguo Egipto, las sagradas enseñanzas se reprodujeron hasta el punto de generar los cimientos de la civilización iniciática griega y luego romana, reviviendo en todas sus complejas mitologías religiosas.

Athos A. Altomonte

El camino iniciático de los misterios sacerdotales según la tradición clásica y arcana

La Ciencia Secreta de la Evolución del Hombre es la Ciencia Integrativa que en cada época ha interesado a las mentes investigadoras constituidas y maduras para la investigación y el conocimiento de la Verdad sobre el Origen del Hombre y el Universo, sobre sus objetivos, sobre la Ley Inteligente y Armónica

.

Regulador de lo visible e invisible Existente, e intentar su realización práctica.

En los Ciclos Cósmicos se han sucedido civilizaciones muy antiguas, más o menos evolucionadas, que, habiendo alcanzado su máximo desarrollo, se han alejado paulatinamente de la Fuente Original de lo Simple Unitario, es decir, de la Verdad Absoluta, debido a la imperfección e inmadurez de los responsables de la dirección o prevaricando, han entrado, disolviéndose, en contraste con la Armonía de la Ley de Justicia de la Inteligencia Universal que no permite ninguna violación.

Pero en el Centro del Mundo, entre Oriente y Occidente, entre el Océano de la Sombra y el de la Luz, en medio de las polaridades opuestas, por encima de todo conflicto de virtualidad de la materia, de toda idealidad manifestada, de todas las Ciencias aceptadas y comprobadas, basadas en las pri ncias consideradas esenciales, básicas y válidas, siempre ha existido para siempre una Fuente original perpetua de verdad de Luz Apollinas cuya Inteligencia Causal se manifiesta unitariamente en la Ciencia Absoluta del Ente en vibración de luz.

Quien lo extrae es el Hijo de Hermes, el sabio integrado, el Iniciado: el hombre, producto de la materia etérea y terrestre, comparado con todas las demás criaturas de la Naturaleza, es el más perfecto en su fenómeno organizativo, porque tiene un Aura más compleja, facultades y sensibilidad superiores y sobre todo un mecanismo mental etéreo de pensamiento capaz de recibir, en un instante, mil y más mil veces la velocidad de la luz, todos los estados intelectuales mercuriales posibles y las Razones Causales de los efectos creadores.

Estos Poderes y Facultades de origen divino Inteligente, innatos y desarrollados por el Arte, le permiten toda acción en el Mundo visible e invisible y por lo tanto también el conocimiento de todas las Criaturas y el contacto áurico y mental con toda forma de vida, Seres, Entidades, Genes, Eones, Fuerzas, Inteligencias, Demonios, porque el hombre es Uno en el Universo y con el Universo, participante de la Naturaleza infinita de las cosas de toda la Existencia.

Siendo el mundo invisible a los sentidos físicos constituido por Inteligencias, fuerzas y creaciones de la Materia Etérea, las Criaturas que viven en él están identificadas y formadas por Elementos cuyo empuje de origen (causa y propósito que identifica) ha determinado las funciones de su existencia para el Ser.

El Aura humana, constituida por una sustancia radiante magnética, imperceptible para el ojo físico pero perceptible para el único sentido sensible que constituye el Centro Sensorial del Hombre y también con visión real a través del Ojo del Alma o segunda vista, está compuesta por la radiación de la sangre y la fuerza nerviosa. La sangre es el misterioso campo de acción de la vida animal y de la “materia astral” del Egipto carnal donde domina el faraón de la materia saturada, del cual Moisés (el que se salvó de las aguas lunares y premercuriales), por voluntad de Jehová, liberó al pueblo de Israel, es decir, a los átomos de la fuerza vital y neural radiante, para conducirlos a la Tierra Prometida del equilibrio edénico y elíseo.

El Aura humana, cuerpo fluídico de insospechado potencial de irradiación de la Psique, puede ponerse en vibración o en un estado exaltado con prácticas lunares o solares apropiadas. En este estado se convierte en un imán muy poderoso, exteriorizando o atrayendo fuerzas naturales, evocadas o invocadas, en sintonía con vibraciones homólogas. Por la potencialidad plástica de este Cuerpo Lunar o Sideral, se entra en contacto con el mundo invisible de las Fuerzas y Criaturas Etéreas, que por afinidad de los pro pri y tendencias, evocadas con los medios de la Magia eónica, intervienen en las respuestas o actúan en el mundo visible con las fuerzas de su naturaleza específica. En la Magia Operativa practicada por un experto mago hermético, el único rastro de las figuras de origen probado y tradicional, genera en el Éter ideas efectivas y concretas; la reacción en el mundo visible determina entonces la realización del propósito deseado.

El problema fundamental y tradicional es la búsqueda de la primera pero clave para conquistar lo invisible para tentar a la Magia eónica o piromagia o Magia del Fuego Divino. Esta Llave Arcana de todas las Religiones sacerdotales, esquiva para el profano si no es después de su iniciación en un Centro autorizado para otorgarla, abre el Templo Isíaco de la Verdad y sus Misterios ocultos para ser comprendidos después de las pruebas prácticas para aspirar al Sacerdocio y al Magisterio de la Obra Arcana.

La Llave Lunar permite iniciar un contacto real con el Mundo Invisible, paralelo, similar y en relación unitaria con el Mundo Humano, que se puede vislumbrar en cuanto el Alma purificada, que está en relativa separación, exterioriza los pináculos magnéticos de las virtualidades intrínsecas constitucionales o desarrolladas, mediante una práctica Iniciática finalizada, que el Maestro expone y confirma al digno practicante.

El comienzo, de esta manera, tiene la posibilidad de entrar en una zona del Mundo Astral más cercana a su grado de desarrollo anímico y de hacer contacto concreto con Espíritus Elementales afines. En una segunda ocasión, si tiene el Oro en sí mismo, después de haber experimentado con éxito el Preludio Piromágico de la Magia Eónica o Isíquica, que se ha convertido en Discípulo Integral, podrá recibir la práctica transmutatoria posterior y entrar en el más alto Mundo Mental de la Inteligencia de los Amonios para buscar y hacer la Piedra al Rojo.

La Sabiduría de los antiguos egipcios sobre la transmutación del Hombre en un Dios vivo, que nos ha llegado por la Tradición escrita y oral, ha sido siempre celosamente guardada en un Centro Solar, en las Fraternidades Urbanas, por los epoptes encargados de la Iniciación, que nunca han faltado a la Providencia de la Ley.

Como en todas las Iniciaciones, están los pequeños y los grandes Misterios; los pequeños sirven de preparación preliminar para el noviciado, los grandes para la Divinización. La mitología nos ha transmitido la verdad iniciática en los misterios eleusinos, en las fiestas y cenas místicas, en las orgías báquicas, etc. Las Fábulas, de origen egipcio, inventadas por los Sacerdotes del Templo de Isis y Osiris, una vez inmigrados a Grecia, fueron cubiertas con un místico manto de imágenes plásticas, que se creían reales por los inexpertos del lenguaje de misterio clásico.

Hay dos formas tradicionales de viajar para la ascensión de la luz de la mente y el alma humana: el Camino Isíaco que conduce a la Maestría y el Sacerdocio Isíaco y el Camino Solar con diferentes grados de maestría, el último de los cuales es Osiris. Dos caminos con dos iniciaciones distintas; el lunar o Isis y el solar u Osiris. La Iniciación Isíaca es concedida por un Maestro a un Discípulo que aspira al Conocimiento de los Misterios de la Vida, Humanos y Universales, que tiene los requisitos apropiados de bondad, rectitud, amor y justicia y que se compromete a perseguir el ideal de todo bien y la Luz de la Ciencia Absoluta. El Discípulo debe someterse a un lento proceso de transformación para hacer que el alma se ventile, manchada por las pasiones y los instintos con las sabias prácticas de la Magia Lunar. Una Obra de Sacrificio sólo puede ser intentada cuando se está en el estado de Mago puro, de virginidad anímica, el único que impide la atracción de los Espíritus Elementales bajos que perturban los Elementos Elementales del Hombre y generan desequilibrios. El Alma del Hombre, habiendo alcanzado el estado de Pureza, en su sublime ascenso supera el cuarto elemento del Fuego y entra en contacto con el Alma Etérea del Universo.

La Piromagia o Magia Iónica, Isíaca, Lunar o Plateada, consiste en poner el estado fluídico interno en condiciones de recibir las Fuerzas externas y utilizarlas para el bien y para las realizaciones mágicas. Es la Magia del Fuego, el Arcano Mayor de Venus, la Puerta Hermética del Divino Cupido, la Puerta Hermética del Divino Cupido, la Puerta del Inframundo que permite la Iniciación Eónica, disolviendo las formas mentales y mercuriales comunes, obstructivas por sus coágulos conceptuales, que en el Abismo del Mar Astral o Inconsciente humano, residen vivos.

El fuego es el elemento que disuelve todos los elementos de la naturaleza, muy peligroso si no está gobernado por el arte, en el momento oportuno y según la ciencia del Sagrado Hermes. Esta Puerta del Amor Divino, Llave de Isis, del Nilo Sagrado Egipcio, de los Misterios Eleusinos, de los Saturnales, de Venus, de Priapo, etc., crea el Mercurio Vital Puro e Inteligente en el intento de abrir la puerta mental arcana del espectro de la luz y de comprender la Verdad de lo existente y sus Fuerzas Inteligentes y subjetivamente del pro pri o Nume. El Fuego Mágico, Fuerza Vital Universal y Primer Principio de las vibraciones de las almas, pone al Alma Humana en el estado de un Mago activo receptivo a las sensaciones, intuiciones y percepciones del mundo invisible y sus Criaturas. Mientras Osiris renace en la vida mental y psíquica, regenerándose, Isis con los dolores y las experiencias dolorosas de innumerables vidas, lo busca y, habiendo alcanzado el estado hermético de la pureza conceptual, le da al Hijo de Hermes los Ritos de la Inmortalidad y la Llave de los Secretos Sacerdotales.

Cuando Isis o la Psique humana o el Cuerpo Lunar está maduro, Osiris, el espíritu masculino solar inteligente, se acerca. Es Osiris, o Espíritu de nuestra Divina naturaleza, quien irradia a Isis o a la Luna con su luz a través del Espíritu Santo o del Hermes alado; si Isis es impura, impregnada de fluidos derivados del cáliz de fuerzas del bajo astral humano y de la vida de los sentidos saturnianos, no puede recibir los fértiles rayos del Nume y da lugar a los oscuros abortos de los elementos larvarios conceptuales y psíquicos inferiores.

La Iniciación Solar u Osiris se une al estudio de todas las ciencias fenoménicas de las Escuelas Mágicas y Religiosas, en la síntesis sapiencial de sus creaciones y manifestaciones, la práctica transmutativa de la Esencia Elemental, transmutando el Alma materia en Imán, integrando las antiguas Conciencias y los poderes psíquicos y mentales, transmutando la Vida-Fuego en Esencia-Espíritu de Luz y separando los Elementos Trinitarios hasta la realización definitiva de la Separación Solar de la Vitalidad Inteligente libre. De esta manera el practicante exterioriza su fuerza psíquica, mental e inteligente desde un Centro Único de Luz Solar y su palabra, que es la Voluntad hecha Espíritu, es el Agente de la Palabra que, sin instrumentos mágicos, Demonios, Ninfas y Sílfides, realiza todo el trabajo taumatúrgico, disuelve todas las tinieblas y la más alta magia se realiza en el cuaternario de los Elementos, hasta que el Éter Divino genera el Movimiento que produce todo milagro. Es el Iniciado que ha alcanzado la perfección de la evolución de la inteligencia y de todos los poderes, quien realiza la obra de la Magia Divina o Teurgia relacionando o utilizando las fuerzas inteligentes que viven en el Éter.

Para conquistar la Ópera Arcana, el Hijo de Hermes debe ser instruido por los Numi para obtener la Ciencia Sagrada del Camino Seguro de Isis y Osiris y entrar en el inframundo donde se encuentra el Palacio de todas las riquezas y el Dragón de Fuego de la Geenna.

El “Descenso al Inframundo” que los Filósofos Alquimistas han escondido en la palabra VITRIOLUM ( Visitabis Interiora Terrae, Rectificando lnvenies Occultum Lapidem, Vera Medicinam ), es el camino que tomaron los Sacerdotes, Héroes y Alquimistas Iniciados Egipcios. Nycia, Ulises, Orfeo, Eneas, Hércules, Piriteo, Perseo, Teseo, Jasón, Belerofonte, etc. etc., como atestiguan los antiguos escritores clásicos.

Los descensos al inframundo descritos en las fábulas egipcias, en la mitología griega y en todo el Oriente, esconden de lo profano los Arcanos del camino de la divinización y las fatigas místicas que hay que atravesar para obtener la Luz del Espíritu Divino, que el Mestizo o Héroe emprende para conquistar la Gran Obra Arcana y eternizarse en los Elíseos.

Los Arcanos fueron enseñados por los sacerdotes en el Templo de los Misterios y los Misterios hicieron un juramento sagrado de nunca revelarlos a los profanos. Los Místicos eran los iniciados que se preparaban para viajar a través de la espantosa oscuridad del Inframundo para entrar en los laberintos de los trabajos Místicos.

El gran riesgo en la Vía Egipcia del Descenso al Inframundo reside en el Secreto dellErba Ermetica y su indebida procedencia y la permanencia allí más que necesaria para no quemarse y no perder el equilibrio de los Elementos, deslizándose fatalmente en la magia infernal, entre las ardientes brasas sulfurosas del inverso y lascivo Plutón, o en los brazos del insolente y sensual Astarté a la sombra de la Luna menguante de los súcubos. El Fuego Mágico de la Parsis, de los Ritos Órficos y de toda la Mitología Egipcia y Griega es el Fuego fecundante, creador y regenerador del Espíritu de Vida, que dosificado paciente y cuidadosamente transmuta la materia grave en fluido etéreo.

Los sacerdotes iniciados en la caverna oscura por el Gerofante egipcio, divinizándose a través de ella. Ulises pudo descender a estos submundios gracias a la hierba Moly que Mercurio le dio como garantía de todo peligro y para regresar ileso a la superficie de la tierra. Orfeo, instruido en los Misterios de Isis y Osiris por los Iniciados egipcios, tenía del propio Mercurio los medios para magnetizar con el encanto del sonido de la Lira al terrible Dragón del agua mercurial, o Fuente de Treviso, colocada en la sala de Plutón, para despertar a la bella durmiente novia Eurídice y separarla de las aguas estancadas del Phlegeton, en el Infierno del Fuego de la corriente astral.

El infierno, o el Reino del Ogro, el Camino de los Misterios, oscuros lugares de iniciación; una vez descendido a esta caverna hay un pantano o río infernal de exhalaciones de agua mercurial, saturado de Elementales de los cuatro reinos, de los que nació el agua limpia y espumosa de la Venus Hermafrodita. Los filósofos llamaron a esta agua venenosa el río Phlegeton, Stygia, Gehenna, Acheron, Cocito, etc., que debe ser atravesado por un barco guiado por Caronte, para llegar a la Tierra de Isis y Osiris. En estas aguas está el cruce del peligro: el Tártaro y los Elíseos los campos.

Virgilio en la Eneida (Libro V versículo 98), dice que sólo aquellas almas que habían transportado la barca de Caronte , podían participar en el honor de la deificación. Se decía que estos lugares oscuros eran infiernos porque los gérmenes de la vida viven y se reproducen en una caverna oscura en los profundos recovecos del Astral humano o del Inconsciente humano, Abismo en el Hombre en las oscuras profundidades de su Conciencia. En la fábula egipcia de los Misterios de Isis y Osiris se dice que el iniciado Nicia descendió a este místico Abismo y en el umbral se encontró escrito: todo mortal que sin perder su Alma camine valientemente a través de este oscuro horror, encontrará la verdadera Luz y será purificado por el agua, el aire y el fuego, e iniciado en los Misterios del Abismo.

El camino del “inframundo” es muy peligroso porque en el Agujero Mágico se bifurca: el de la derecha lleva al Reino Plutónico y a los Campos Elíseos y el de la izquierda lleva al Tártaro, donde las Almas se pierden en el Laberinto sin Luz de la Ciencia Divina. El Infierno Piromágico es único y el Fuego Sagrado se enciende en los profundos recovecos de estos submundios de los Misterios de la Tradición Iniciática para la Divinización del Hombre.

El Secreto del Fuego Sagrado se ha ocultado en los Mitos y las Religiones Clásicas con un fundamento de Verdad. Los Alquimistas Metalúrgicos la han ensombrecido en el envase de su Piedra y en la propia Piedra, a la que también llamaron Salamandra porque, al igual que ésta, se nutre y perfecciona del Fuego Filosófico. En los Misterios Eleusinos, o fiestas paganas esfóricas, celebradas en Atenas en honor de Ceres, como en el culto de la egipcia Isis, se destaca el Secreto del alimento del Fuego con el que Ceres alimenta al Niño Filosófico o Piedra de los Sabios , en la noche donde reina la luz negra y el silencio sagrado y misterioso, para formar el perfecto Magisterio de la Tintura Solar , o Piedra al Rojo, inalterable e incombustible, el último grado de transmutación de los cuerpos naturales.

En la VI proposición de la Tabla Esmeralda , Hermes habla del resultado de este alimento y confirma que Tú tendrás por este medio toda la Gloria del Mundo, y por lo tanto toda la oscuridad estará lejos de Ti. Es la fuerza fuerte de toda fuerza, porque superará todas las cosas sutiles y penetrará todas las cosas sólidas.

El Maestro Osiris, ahora en el tercer grado, posee la Tintura Solar que tiñe todos los cuerpos humanos, penetrando en ellos con la perfecta Esencia del elixir etéreo ardiente de la vida, y puede cambiarlos, ipso facto, por un simple acto de Mente o Voluntad en la más excelente esencia, infinitamente más perfecta que antes.

En la primera operación lunar se prepara la materia del Arte para adecuarla a la segunda fase, el Amoníaco transmutatorio, en la que obtenemos la Tintura Solar, del Primer y único Elemento, con infinitas adaptaciones. Esta segunda fase de la Obra Arcana se ha ocultado en la simbología de las Fiestas Sagradas y Orgías Iniciales practicadas en los Templos del Antiguo Sacerdocio Egipcio, y en Cenas Místicas como las de Petronio el Árbitro y el Cristo de los Católicos.

El Enigma Osiris egipcio, Sacerdote Iniciado Arcano Templario y Clave de la Tradición, fue traído de Egipto y transmitido a Grecia por un Hierofante y formó el Ciclo Sagrado que fue representado y personificado con el nombre de “Orfeo”.

El mito nos dice que Orfeo trajo de Egipto a Grecia las Fiestas Dionisíacas de Orgías que se celebraban en honor a Baco en la oscuridad de la Noche y sólo por Vírgenes, es decir, por Almas Sacerdotes que hacían malabarismos en el Sagrado Cielo en los Ludes Olímpicos con la Fuerza actuante. Para este trabajo sacrificado se requería el juramento de secreto como pacto de iniciación, porque los Hierofantes eran los más terribles enemigos de los profanadores y no querían dar a conocer a la plebe, impregnada de Mercurio común, los actos que se realizaban en los Ritos, de los que se habrían horrorizado por el peso específico del Alma inmadura ante tal santidad.

Las santas orgías en las fiestas sacerdotales de Baco, el Dios del sublime Néctar, se celebraban en el período en que el Sol estaba en Aries, en la primavera, cuando la virilidad de la Naturaleza es más intensa y se manifiesta como una fuerza marcial impulsiva para generar la forma, el último estado creativo de la semilla embrionaria informe en el oculto que nutre y genera la tierra. En estas Fiestas se llevaba un Huevo muy grande, símbolo de la generación, en la Procesión de Misterios, como el Phallo , que en los Misterios de Venus y Priapus, era llevado por los Iniciados colgado al cuello. Otro símbolo del Fuego Iniciático también utilizado por los egipcios como adorno personal fue la Serpiente atravesada por una Flecha, es decir, la Voluntad que domina el Fuego de la Corriente de la Tierra y también un símbolo del triunfo resucitante del Cuerpo Lunar de la manifestación Mercurial Divina sobre la materia animal.

El Sacrificio del Cordero en los rituales de los judíos corresponde al Vino Sagrado Egipcio y al Cerdo Pagano que se usaba en las Cenas Místicas Iniciáticas. La Fiesta de Adonis en Fenicia, la Fiesta del Sol, se celebraba en el mismo período de tiempo que la Fiesta de Osiris en Egipto y en estas solemnidades se llevaban los mismos símbolos en procesión.

La Obra de Sacrificio del Cerdo, del Cordero y la Hostia de la Misa Católica , transmite y perpetúa la misma Secreta-iniciativa del medio de transmutación del Hombre en un Dios vivo. Este punto crucial de la Obra Arcana y Clave Sagrada para la conquista del ELISI, en su desnudez fue transmitido en la iniciación del Hierofante a los Discípulos consagrados Sacerdote de Isis.

En Egipto los sacerdotes de Isis solían celebrar los Misterios en la Luna Nueva, y con las lámparas en sus manos, es decir, con la Luz de la Ciencia, entraban en la Cueva en busca de Osiris. Zoroastro, en los Misterios de Persia, en una cueva practicaba la Cosa Sagrada, sacrificándose en honor del Padre Creador Mitras, el Único Sol. En Grecia practicaban las orgías egipcias en honor a Dionisio, y los héroes herméticos de la cueva luchaban contra los monstruos infernales que vomitaban fuego. Cuentos de hadas y mitos tradicionales expresados con diferentes lenguajes y formas plásticas que encierran al mismo Hombre Arcano Divino.

Los antiguos paganos, que adoraban las Fuerzas de la Naturaleza como Dioses o Ideas de la Única Fuerza en sus manifestaciones planetarias y zodiacales, encerraban el Arcano idéntico en el Misterio de la Cena Mística. Según Plutarco coena significa Comunión, que en sentido objetivo debe interpretarse como una cadena de afiliados que en la Iniciación de la Cantina persiguen el mismo fin, y en sentido subjetivo la Comida Sagrada transmutadora regenerándola. La sacralidad de la Cena consistía en purificar el cuerpo para limpiarlo, purificarlo y separar el Alma.

En los egipcios, el Buey o el Tauro (el signo zodiacal de Venus) era el jeroglífico de la Materia de Arte que, reducido a Mercurio, dirigía toda la Obra. Apis era el Tauro sagrado que los egipcios honraban como dios a Menphy, porque se creía que en él residía el alma de Osiris. Herodoto dice que en su espalda tenía la figura de un águila y en su lado derecho un signo blanco que representaba la media luna. Al otro lado del Nilo, el río de la generación activa, fue llevado en una barca a Menphy, y luego mantenido en forma religiosa en un establo, templo de Vulcano el Dios de Fuego del Inframundo y símbolo del Caos Filosófico, anexado al Templo de Osiris. En esta representación plástica exotérica, los egipcios ocultaban el procedimiento y la materia sacrificial, en esas Abejas Bueyeras símbolo de Isis y Osiris, porque la materia Arcana es Lunar y Solar, es decir, Mercurial, también llamada Venus, Rea, y ese Homero consagrado con el nombre de Madre de los Dioses . Fue a la Madre de los Dioses, a Isis, a Perséfone, que los candidatos hicieron su invocación para que ante ellos la Puerta del Templo fuera consagrada Maestros de Isis.

En la oscuridad del Inframundo la Puerta brilla con luz reflejada porque a corta distancia, bien escondida, está la Fuente de Luz que emana de la Puerta Dorada que da acceso a los Elíseos a los campos de la Naturaleza Eterna. La Puerta de los Elíseos sólo podía abrirse después de haber cumplido el deber de Proserpina, es decir, el Santo Lavado que purga las máculas de los Elementos inferiores, durante el cual se formó en el iniciado un estado aéreo y volador llamado IBIS . Las fábulas, que tienen un fundamento de verdad, dicen que el Ibis era un Pájaro Egipcio, encontrado sólo en Egipto, que se alimentaba de Serpientes; era el Pájaro Sagrado porque simbolizaba el estado del Alma humana purificada. Osiris era representado a menudo con una cabeza de IBI.

Plutarco, Platón, Cicerón, Diodoro Sículo y otros, informan de la relación de este pájaro con la Luna y Mercurio; por esta razón los egipcios a menudo representaban a Isis con la cabeza de Ibis que también consagraba a Mercurio y Osiris.

Pero el objetivo de la Ópera Arca no es el estado de Ibis , ya que éste debe cambiar, en Elis i, en la Fenice Purpúrea.

En el Inframundo, el Héroe, habiendo pasado por la Puerta de Isis, debe alimentar y volar el Pájaro de Hermes hasta que se eleve en el Monte Místico donde se encuentra la Puerta Leonina Dorada del Sol Naciente, iluminando el campo de flores del Elix iac, oleando el aroma del Olimpo, sede de la Cantina de los Dioses, de los Benditos, de los Maestros Perfectos de la Luz Amoníaco Radiante. No se entra en el ELISI sin “una pizca de Agua de Vida” y después de haber colocado la Ramita de Oro en la puerta, símbolo de la purificación Mercurial, que permite al Héroe Iniciado aspirar al Maestro Osiris y místicamente al Paraíso.

Pero el punto crítico y ardiente de la Iniciación de Osiris reside en el centro y en la Receta de la Operación del Sol , Vía Seca de fuente mercurial fija de la materia ígnea, para la transmutación en Oro Perfecto , que es del hombre elemental en la Inteligencia Solar.

Este tema forma parte de la Doctrina Secreta Egipcia de los Misterios que puede ser revelada y conquistada con la Llave Solar del proceso transmutatorio alquímico, mientras que los que se pueden encontrar en la Llave Lunar de la Magia isíaca o heónica, más sencillos, permiten el contacto con los Espíritus Elementales existentes en la Vida del Éter. En esta Operación Solar el Adepto realiza la Piedra Roja, el Arcano de los Arcanos, el Fénix púrpura que se regenera en el Fuego y renace de sus cenizas que completa la Gran Obra Transmutatoria.

El iniciado que caminó victorioso por la Vía Destra, es representado por un andrógino agarrando la mano de las serpientes. En el arcano y misterioso, el Hermafrodita es el Hombre-Dios que en perfecta síntesis contiene a Osiris, el Pricipio Solar activo o Fuerza Masculina Generadora que actúa sobre Isis, es decir, sobre la parte pasiva de sí misma, para la creación de formas. En el estado Helisiano, las dos luminarias Sol y Luna se interpenetran, porque el Agua Mercurial se purifica de cualquier germen de vida animal y la Fuente Sagrada se convierte en una fuente regenerativa y en el baño favorito del Rey Sol y la Reina Luna.

Es el final de la Ópera Arcana en la que el Sol de la Vitalidad Inteligente, Andrógino, Hermafrodita, Rebis , trajo de vuelta la victoria sobre la Materia Elemental, separa y en su incondicional Estado Eterno Unitario y en la más absoluta libertad; pues el Amor, como el pagano Júpiter, se impregna de su naturaleza Divina, creando, la esencia lunar de la naturaleza formal.

La naturaleza femenina lunar, Eva, Eurídice, Proserpina o Perséfone, y todas las demás mujeres olímpicas de los egipcios, griegos, babilonios, fenicios, etc.., representando en el hombre el Alma pura de los cuatro elementos, liberada de las fuerzas coagulantes de la materia infernal (Infierno) sobre la cual domina el Plutón o el Ogro, rey de la tierra, en la Tierra Elis ia se une en matrimonio alquímico con el Sol de la Inteligencia y el Gran Arcano del Universo se realiza en acción en el estado inmortal andrógino del Universo de la Eternidad .

El Camino de Osiris o del Dios Negro que reside oculto en el Hombre, conduce a la Puerta Solar que permite el acceso a la Tierra Isabelina y a la conquista de la Separación Solar, es decir, del Primer Principio Libre y Victorioso de la Sombra Elemental, a la Apoteosis del Hombre, a su Divinización.

Esta Tierra Prometida en todas las religiones clásicas de Oriente y Occidente, en los mitos creados por los antiguos sacerdotes, en los poetas y en los vatis, expresados en la voz mística Elis ia, es considerada siempre como un jardín edénico de flores oleosas, prados multicolores, matorrales, arroyos, asiento fijo de los Numi, de los Benditos, de los Epoptos Iniciados , en los que la Tierra recoge el Fruto Solar de todas las obras arcanas del Arte Sacerdotal Egipcio. Es el Paraíso Bíblico que, para los Hermetistas, es un estado consciente del Espíritu humano, puro y simple, en su intensa identificación con el Primer Principio Inteligente Divino; Movimiento Mental libre en vibración de Luz Etérea, en la perfecta Síntesis de un Estado Magnético Integral que coincide con el Ente Sublime de Luz universal y eterno, del cual proceden los estados anímicos y mentales de amor, armonía y conocimiento.

Ovidio escribe que ” en el Elis los Cisnes Inocentes aún se encuentran allí y el Fénix extiende sus alas “. En esta Vida Elis ia en el Reino del Empíreo esconde el último Misterio del Fénix, el Pájaro de Fuego que se levanta de sus Cenizas, el Hombre Sol que conquistó la inmortalidad, la Luz perfecta del Conocimiento Hermético Integral y la Sabiduría del Poder Adaptativo del Universo. Las Regiones Arcanas del Olimpo, asiento alto de los Numis o Dioses o Ideas, residen en la Sublime Zona Etérea más en contacto con la mente humana, donde reina la Entidad Solar o Inteligencia:

Elis i ( Solis et Lunae ), lugar y estado del Ser Paradisíaco en el que los rayos de las dos grandes Luminarias penetran en síntesis de puro Amor. Es un estado vibratorio de infinito en lo Finito del cual proceden todos los Poderes Inteligentes del Círculo Vital y los estados de Luz Beatificante, de Deleite, de Alegría, de Sabiduría, de Verdad, de Armonía, de Eternidad; un estado Elíseo que no puede ser comprendido por aquellos que no lo experimentan.

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